domingo, 16 de marzo de 2008

Cosas que pasaron

  • Cuando los conquistadores ingleses llegaron a Australia, asombrados con los que consideraban extraños animales que daban saltos increíbles; trataron de preguntarle mediante señas a un indígenas australiano, como se llamaban. Como éste contestaba "Kan Ghu Ru", adoptaron el vocablo inglés "kangaroo" (canguro). Los lingüistas determinaron tiempo después que lo que realmente quería decir el nativo, era "No le entiendo".
  • En México el nombre de la ciudad de Yucatán, surgió cuando un español le preguntó a un indígena cómo llamaban ellos a ese lugar. El indio contestó: "yucatán". Lo que el español no sabía, era que le estaban diciendo: "no soy de aquí".
  • Durante la guerra de secesión, cuando las tropas regresaban a sus cuarteles sin tener ninguna baja, escribían en una gran pizarra "0 Killed" (cero muertos). Lo que dio lugar a la expresión "O.K." para decir que todo está bien.
  • La palabra "cementerio" proviene del griego koimetirion que significa: dormitorio.
  • Sabía Ud. que el nombre avocado, (palta) proviene de una palabra de raíz azteca que quiere decir "árbol de los testículos".
  • Las galletitas de la fortuna "Fortune Cookies", que los restaurante de comida china ofrecen al final de una cena, no son una creación oriental precisamente. Fueron ideadas en California, en 1916, por un fabricante de fideos llamado David Jung. Tomó sí la idea de una costumbre china, que consistía en intercambiar mensajes dentro de una especie de buñuelo. Hoy estas son tan populares en casi todo el mundo.
  • William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra, fueron los más grandes escritores en su respectiva lengua. Ambos fallecieron el mismo día, del mismo mes, del mismo año: 23 de abril de 1616.
  • Vladimir Ilych Ulianov, utilizó más de 150 seudónimos en toda su vida. Se hizo célebre sólo con uno: Lenín.
  • En tiempos de Pedro el Grande, zar de Rusia, todos los barbudos debían de pagar un impuesto al estado, por usarla. Los más humildes, estaban exonerados de hacerlo.
  • El gran estadista inglés sir Winston Churchill, poseía una memoria impresionante. Era capaz de repetir una obra completa de William Shakespeare, palabra por palabra.